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Mi hijo tuvo una convulsión: ¿Qué hacer en el momento y cuándo es una urgencia?

  • CIEN
  • 13 abr
  • 2 Min. de lectura

Presenciar una "convulsión" en un hijo es aterrador. Sin embargo, en el mundo de la neurología, existe una frase que los padres deben conocer: "Toda convulsión es una crisis, pero no toda crisis es una convulsión".


En CIEN, queremos que aprendas a "leer" el cerebro de tu hijo. Muchas veces, el cerebro no grita con una sacudida; a veces, solo susurra, y esos susurros también necesitan nuestra atención.


1. El gran mito: "Si no se mueve, no es crisis"

Cuando escuchamos la palabra "epilepsia", solemos imaginar a alguien perdiendo la conciencia y moviéndose rítmicamente. Eso es lo que llamamos una crisis tónico-clónica (convulsión). Es la más visible, pero es solo la punta del iceberg.


Existen muchos otros tipos de crisis que pueden ser igual de importantes:

  • Crisis de Ausencia: El niño se queda "pegado", con la mirada perdida por unos segundos, como si le hubieran puesto pausa. No responde a estímulos y luego sigue como si nada. A veces se confunde con falta de atención en el colegio.

  • Crisis Focales: Solo una parte del cuerpo se mueve o siente algo extraño (un brazo que se encoge, un hormigueo, o incluso una sensación de miedo súbito sin razón).

  • Crisis Atónicas: El niño pierde la fuerza muscular de repente y se desploma o se le cae la cabeza (el famoso "head drop").

  • Espasmos: Movimientos rápidos, como sustos repentinos, que ocurren muchas veces seguidas, especialmente al despertar.

2. ¿Qué hacer en el momento?

Independientemente del tipo de crisis, la regla de oro es la misma: Seguridad y Observación.

  1. Protege, no fuerces: Si hay movimientos (convulsión), despeja el área. Si es una ausencia, solo asegúrate de que no esté en una posición peligrosa (escaleras, bordes).

  2. Toma el tiempo: ¿Cuánto duró el "parpadeo" o la sacudida?

  3. Graba si puedes: Hoy en día, un video de celular vale más que mil palabras en la consulta. Si notas algo raro, intenta grabarlo. Ese video es la mejor herramienta para tu neurólogo.

  4. No pongas nada en la boca: Nunca. Ni dedos, ni pañuelos, ni medicamentos.

3. ¿Cuándo preocuparse realmente?

La preocupación siempre está presente, pero la urgencia ocurre cuando:

  • La crisis (de cualquier tipo) dura más de 5 minutos.

  • Es la primera vez que ocurre algo así.

  • Hay dificultad para respirar o el niño queda muy confundido por mucho tiempo.

El valor de un equipo que "entiende" los matices

En CIEN, nuestro enfoque es integral porque sabemos que el neurodesarrollo es complejo. Un diagnóstico preciso no se queda solo en "tuvo una convulsión", sino en entender qué tipo de crisis es, por qué ocurre y cómo afecta el día a día de tu hijo.


Contamos con neurólogos epileptólogos expertos en distinguir estos matices y la tecnología de Electroencefalograma (EEG) necesaria para ver lo que el ojo humano a veces no alcanza a captar.


¿Has notado comportamientos "extraños" o pausas frecuentes en tu hijo?

No te quedes con la duda. Un diagnóstico a tiempo cambia el futuro.



 
 
 

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