Quiénes somos

Historia

Este centro nace de la necesidad que había visto nuestra fundadora, la Dra. Loreto Ríos Pohl, durante toda su carrera profesional:

 

“Un lugar donde los pacientes con epilepsia y sus familias, sin importar de donde vengan, sean acompañados y acogidos con una atención especializada y de calidad para todo el proceso de la enfermedad, desde el diagnóstico y tratamiento, hasta la rehabilitación e integración en la sociedad”

 

Con ese objetivo en mente, es en febrero de 2019, la Dra. Ríos inaugura la primera Clínica Integral de Epilepsia del país que, en ese entonces, llevaba también el apellido de “Infanto Juvenil''. En una pequeña oficina de dos consultas médicas y una sala de exámenes, con la compañía de solo un pequeño equipo de cuatro profesionales, una persona administrativa y los casi 400 pacientes que confiaron en su neuróloga y la acompañaron en este sueño, comenzó nuestra historia.

 

A pesar de todas las dificultades que implica formar una pyme desde cero, y sumado a los obstáculos que trajo la pandemia, en solo dos años y medio nuestra clínica ha crecido de manera exponencial. 

Ahora contamos con un espacio tres veces más grande, el triple de pacientes y personal administrativo y cinco veces más profesionales de salud, cubriendo 16 áreas médicas. Además, hemos establecido convenios con otros centros de salud para facilitar el acceso a servicios que no ofrecemos y alianzas con instituciones educativas a fin de mejorar cada vez más la atención en epilepsia no solo en nuestra clínica, si no que en todo Chile.

 

Estamos convencidos de que, si queremos que nuestros pacientes y sus familias tengan la mejor calidad de vida posible, debemos esforzarnos siempre para entregarles todo lo que necesiten en un solo lugar. Hemos logrado mucho en poco tiempo, y no sería posible sin nuestros queridos pacientes, quienes nos han acompañado en las buenas y en las malas, incluso cuando la falta de experiencia en emprendimiento les ha provocado enredos e inconvenientes. Es por ellos y para ellos que trabajamos todos los días para cumplir con nuestra misión: atención integral, de calidad, humana y personalizada a pacientes con epilepsia y sus familias.